Inconsistencias del plan económico y una paradoja

Por Gustavo Grinspun

Inconsistencia Nº 1

Se supone que se pretenden bajar los costos laborales, pero se ha llevado adelante una política cambiaria y de transferencia de ingresos que los sube.

Las medidas implementadas en el programa económico del gobierno nacional han incrementado, en lugar de reducir, los costos de reposición de la mano de obra. Esto se debe a varios factores. Uno de ellos fue la liberación de retenciones sobre los granos, que, si bien podía considerarse necesaria a comienzos del programa (debió tener carácter temporal), para proveer un shock de oferta a la producción granaría, renovar la dinámica de la inversión sectorial y recomponer divisas, generó un cambio inflacionario en el precio de los alimentos. Este efecto se vio, además, reforzado por la no compensación de la devaluación inicial, producida a consecuencia de la liberación del cepo cambiario. Estos elementos determinaron una suba real del precio relativo de toda la canasta alimentaria dentro de la estructura de precios. En sentido similar incidió la significativa suba de tarifas a los hogares, a consecuencia de la reducción de subsidios a los servicios públicos.

Así, el concepto de reducción del costo laboral empezó rápidamente a colisionar con la idea de transferir renta a los sectores exportadores del agro-negocio y de la energía, como motores de recuperación y evolución del nivel de actividad.

A partir de allí, toda la política laboral, incluso la orientación de la nueva propuesta de reforma laboral del gobierno, giran en torno a dilucidar cómo ese mayor costo de reposición salarial es absorbido por el trabajador, sin incrementar su incidencia relativa en la estructura de costos y sin afectar su productividad.

Sin embargo, la historia, que ahora se reitera, nos ha mostrado que este tipo de programa enfrenta inevitablemente la inflexibilidad relativa del salario a ser la variable principal de ajuste en la medida requerida (la “trampa de los salarios medios” – Guerchunoff). Desemboca en el restablecimiento de una secuencia del “ajuste infinito” (nuevos ajustes sin consenso social ante la esterilidad de los previos); la afectación consecuente sobre la productividad y el flujo de inversiones; y la perpetuación de la conflictividad social.

Cada uno de estos elementos son dimensiones de las inconsistencias señaladas.

Inconsistencia Nº 2

La conflictividad social crónica, que contiene el programa de gobierno, atenta contra su mejor consistencia fiscal.

Producto de la modalidad del ajuste de precios relativos y los efectos no pactados socialmente de la redistribución consecuente del ingreso, el gobierno ha dado muestras de normalizar, dentro del programa, la conflictividad social.

Esto lo ha llevado a la necesidad de buscar recomponer gobernabilidad a costo de un mayor gasto fiscal por prestaciones sociales. Por ejemplo: amplió la  AUH en 800.000 niños, por incorporación de los mono-tributistas; sancionó la Ley de Reparación Histórica, sacando a 420.000 jubilados del haber mínima y reparando, aunque parcialmente, deudas por ajustes a 1.1 millón de jubilados. También incrementó el llamado salario social complementario, en el marco de la ley de emergencia, formalizando trabajadores de la economía social.

Desde el 2008 al presente, el gasto previsional pasó del 5% al 10% del PBI.

Y si bien esta es una muestra de la sensibilidad gubernamental a la problemática social actual, la falta de una convocatoria a consensuar un mecanismo que la articule y que distribuya más ecuánimemente el peso de su ajuste, ha impedido desarmar inicialmente los efectos fiscales más distorsivos del sistema de políticas sociales heredado de la gestión anterior.

 De esa manera, ha sido una limitación para acomodar más adecuadamente la actual inflexibilidad relativa (indexatoria) del gasto al esquema programado de reducción del déficit fiscal primario. Es decir: ha subestimado la posibilidad de una convergencia más consensuada, más consistente con las metas de inflación, y más rápida

Por lo tanto, el esquema indexatorio por inflación pasada, al ser modificado sólo parcialmente por la actual reforma previsional, tiene el agravante de que el eventual cumplimiento de una meta (progresivamente más agresiva) de inflación, generaría un incremento real progresivamente adicional del gasto previsional.

Inconsistencia Nº 3

Como parte de su respuesta, con la reforma previsional en curso, el gobierno no aborda el problema estructural de sustentabilidad actuarial del sistema. Se limita a financiar el Consenso Fiscal con las provincias de una manera que sea pretendidamente consistente con la meta fiscal primaria.

Propone una modificación en el cálculo de la movilidad jubilatoria que  “paga” el apego a la meta fiscal en curso para el 2018, pero que no “desengancha” definitivamente el sesgo indexatorio pre-existente. A pesar de esto, tiene el efecto de corregir la modesta recuperación real que tuvieron las jubilaciones, pensiones, AUH y asignaciones varias.

El 70% del total de las prestaciones corresponden a la jubilación mínima, que cubre apenas el 50% de la canasta básica familiar y poco más que dicha canasta básica por adulto, que determinan la “Línea de Pobreza”. O, también, implica el 40% de la canasta familiar de un jubilado.

Además se establece un incremento de la edad de jubilación. Esto  tiende a privilegiar el ajuste coyuntural de prestaciones jubilatorias por sobre la relación vincular entre la tasa de nuevo empleo y de crecimiento vegetativo de la población, que tiene carácter más estructural.

Por otra parte, la reducción de aportes patronales va en dirección contraria al cumplimiento de la meta fiscal, tiende a desfinanciar el ANSES y compromete más aún la sustentabilidad actuarial del sistema.

La propuesta tiene un costo elevado en términos de ingresos reales (que están retrasados) en un sector social muy vulnerable y de alta propensión al consumo, es decir, de incidencia sobre el nivel de actividad. De hecho, las nuevas medidas revierten las políticas que el propio gobierno impulsó para el sector pasivo que, aunque parciales, influyeron significativamente en la recuperación económica del segundo semestre 2017.

Contradice, ahora, inmediatamente luego de implementada, el sentido social de la Ley de Reparación Histórica, cuya implementación fue muy onerosa, al consumir buena parte de los recursos extraordinarios obtenidos por el blanqueo de capitales. Esto hace fútil ese esfuerzo.


La reducción de aportes patronales va en dirección contraria al cumplimiento de la meta fiscal, tiende a desfinanciar el ANSES y compromete más aún la sustentabilidad actuarial del sistema.


Inconsistencia Nº 4

Similarmente a la búsqueda de apoyo entre el sector pasivo, aunque en este caso por meras razones de decisión política, se “compró” gobernabilidad a la CGT con un mayor gasto fiscal para mantener el esquema sindical de obras sociales y el componente gremial del costo laboral.

Esto consolidó la estructura económica de la corporación sindical, en el sentido opuesto al de la búsqueda posterior, de mayor flexibilidad y movilidad de recursos laborales.

La iniciativa oficial de reforma laboral mantiene intacta la Ley de Asociaciones Gremiales. No afecta al factor “burocrático” de presión sindical. Lo que sí hace es avanzar sobre la Ley de Convenio Colectivo de Trabajo, al recargar el esfuerzo de reducción del costo laboral en los derechos adquiridos del trabajador.

También propone incorporar un nuevo esquema de mayor flexibilidad laboral, especialmente en la contratación de horas extras y complementos del sueldo básico. Busca una mayor precarización relativa sobre los nuevos blanqueados laborales, una condonación de costos por informalización previa en la contratación laboral y una reducción drástica del costo de indemnizaciones por despido y su cobertura por un Fondo de cese laboral al que aportaría el propio trabajador despedido.

Sin embargo, puede haber un efecto paradojal.  Debería haber un  mecanismo de incentivos y desincentivos, que condicione el mantenimiento de los beneficios de la reforma a la realización de un compromiso patronal de inversión, de aumento del empleo registrado o de mayor producción, todas dimensiones, por su parte, fácilmente mensurables y controlables por la autoridad de aplicación. De no aplicarse este mecanismo, puede darse la contradicción de que el principio que rige la propuesta tenga sesgo en contrario al objetivo: la baja del costo del desempleo puede terminar promocionando más desempleo, en lugar de resultar un incentivo a mayor empleo.

Inconsistencia Nº 5: Puede decirse algo similar a lo anterior respecto de incrementar la  gobernabilidad a través de un mayor gasto destinado a atender la relación financiera del Tesoro Nacional con los tesoros provinciales y la relación política con los gobernadores.

La suscripción del Consenso Fiscal por parte de la Nación y las provincias, al igual que la eventual aplicación de la nueva Ley de Responsabilidad Fiscal, es probable que generen desvíos del sendero previsto de reducción del déficit primario. Y, al mismo tiempo, introducir perspectivas de estancamiento del nivel de actividad consolidado en el interior federal.

Esto comprometería el supuesto implícito de crecimiento proyectado en el Presupuesto Nacional 2018. E inevitablemente, en este caso, el cumplimiento de las metas del programa fiscal.

Inconsistencia Nº 6

Como parámetro medular del programa, se ha argumentado largamente la necesidad de traccionar la demanda y el nivel de actividad por el lado de la inversión, que representa el 15% del PBI, y darle menos prioridad al consumo, que representa el 75%, como manera de darle “sustentabilidad al crecimiento”.

Y, ante la des-institucionalización, dispersión y fuga del ahorro nacional, se ha puesto prioridad en favorecer la Inversión Extranjera Directa (IED). Sin embargo, el esquema monetario de tasa de interés y de tipo de cambio vigentes, en el marco de una política de metas de inflación, requiere de niveles sistémicos de altas tasas de interés y de un tipo de cambio flexible. Aquello tiene un costo en términos de pérdida de utilización o de incremento de PBI potencial. Y el tipo de cambio flexible, que en un contexto estructural de déficit fiscal sobre-valúa el peso, restringe las perspectivas de nuevos flujos de IED.

El esquema monetario de valoración financiera permite una alta acumulación de renta financiera en divisas que compite con la inversión real.

Adicionalmente, esos altos niveles de tasa introducen un sesgo incremental sobre los costos financieros de operación, en sentido contrario a la política de estabilización de precios.

Los altos niveles de tasa y su capacidad de atracción de capitales financieros tienden a convalidar la apreciación cambiaria. La sobrevaluación del peso introduce un sesgo de pérdida de competitividad financiera y encarece los costos de producción en dólares, lo que atenta contra la convocatoria a la IED.

Sin embargo, una baja de la tasa de interés, en el contexto de un esquema cambiario de libre fluctuación (flotación “limpia”), y tipo de cambio sobrevaluado como el actual, induciría a la posibilidad de una aún mayor salida de capitales.


El tipo de cambio flexible, que en un contexto estructural de déficit fiscal sobre-valúa el peso, restringe las perspectivas de nuevos flujos de inversión.


Inconsistencia Nº 7

El esquema cambiario de sobre-valuación del peso va en sentido contrario a la salida exportadora que supone la orientación que se le dio a la recomposición de precios relativos, en dirección de una recuperación productiva.

Se privilegia un perfil productivo extractivo de la economía, tanto primario como de sus industrias vinculadas, orientado hacia el mercado internacional. Y, sin embargo, esto se contradice con la pérdida relativa de competitividad financiera que provee el esquema cambiario.

Se potencia el costo social de una redistribución regresiva de ingresos, cuando se la orienta a favor de sectores poco intensivos o expulsores netos de mano de obra, de los que, sin embargo, no se maximiza su aporte al potencial productivo. El programa incluyó, y mantiene, un esquema de transferencia de renta a favor, principalmente, de los exportadores del agro-negocio y del negocio energético, que, sin embargo, no pueden capturar enteramente esa renta por la pérdida de competitividad relativa que introduce el tipo de cambio atrasado.

El esquema atenta contra la generación genuina de divisas. De hecho, este año ostentará un record histórico de déficit en cuenta corriente, alrededor del 4,5% del PBI. En ese sentido, refuerza inconsistencias del programa vinculadas al incremento marginal continuo del endeudamiento para financiarlo y a su sustentabilidad a futuro.

Continuará


 

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8 respuesta a “Inconsistencias del plan económico y una paradoja”

  1. La presión fiscal , el gasto público, las provincias y municipios dilapidado recursos hacen subir todos los costos . En dólares los mejores salarios de América Latina, una mentira , su poder adquisitivo muy alto siempre que podamos comprar en el exterior

  2. Estoy de acuerdo con las INCONSISTENCIAS Y ALGO MAS:
    GUSTAVO GRINSPUN ES, POR CASUALIDFAD, UN COMPAÑERO QUE EN LOS AÑOS PREVIOS AL GOLPE DE 1976 TGRABAJO EN EL CONSEJO FEDERAL DE INVERSIONES Y SE INCORPORO A UN EQUIPO EN QUE ESTABA EL QUE SUSCXRIBE, DANIEL SLUTZKY(OTROS DEL EQUUIPO ERAN CAFERATAM VICTOR BRODEROHN, etc.) ????????

  3. Todo muy lindo, pero, ya se sabía antes de las elecciones de 2015, se les advirtió antes, que me quiere contar ahora profeta de lo obvio.

  4. Si sabes tanto ¿ porqué no te postulás para presidente y arreglas el país del desastre que dejaron tus amigos ?¡¡ CARADURA !!!

  5. recuerdo un concepto de M. Godelier que aproximadamente apuntaba que en economia cuando algo aparece como “no racional” mas que considerralo un sesgo se debe buscar cual es la “racionalidad de la propuesta” que no siempre es explicita , y que aparentes contradicciones solo “disfrazan el objetivo mas importante” Buscar competitividad bajando costos laborales en “exportaciones de poco valor agregado “es comod ecia mi abuelita ahorra en la comida del loro .Los comodities tienen un Precio d e mercado y en su estructura de costos la mano d eobra es un aporte insignificante . Las tecnologias mineras cada vez mas tieneden al remplazo d emanod eobra por capital ,las tecnologias son bastante rigidas y aunque el costo d emano de obra baje al 50% no seria viable, ni tecnica ni economicamente por ejemplo volver a la cosecha de cereales en forma manual. En mi opinion aca el eje de esta “politica neoliberal Macrista” es transferir ingresos actuales y futuros de los sectores mas vulnerables hacia los mas poderosos . La enorme toma de deuda externa e interna es un medio no para incrementar la base productiva del Pais sino que para logrra liquidez en divisas y facilitar la fuga d elas mismas via “fondos e inversiones no declaradas en el exterior” asi como via intereses y pagos futuros seguir obteniendo partes sustantivas del excedente economico que puede generar este Pais . Este es un plan muy coherente en si mismo pero al mismo tiempo disfraza y diluye mediaticamente sus objetivos con “medidadas pour la gallerie” y ha sabido emplear todas las armas de la real politik para lograr sus objetivos importantes

  6. EL PLANTEO ES CERTERO EN SUS CONCLUSIONES LO QUE CONLLEVA UNA APRECIACION FERREA SOBRE LA INOPERANCIA E IGNORANCIA SOBRE EL TEMA OR PARTE DE LA ACTUAL GESTION DE GOBIERNO.
    ESTO NOS LLEVA A SUPONER SI ES REALMENTE IGNORANCIA E INOPERANCIA…
    SERÁ UNA EJECUCIÓN DE UN PLAN CON FINES DESINTEGRADORES DE UN PAIS, DE UNA NACIÓN, A TRAVÉS DEL DESGOBIERNO DE LA COSA PÚBLICA EN UN ESTADO MERO INSTRUMENTO DE TAL PLAN???

  7. Somos el único país de latinoamerica con semejante indice inflacionario , lo hecho hasta ahora y desde hace muchisimos años no pudo solucionar el problema , estos analisis económicos que auscultan la actualidad me resultan aburridos . Por que no se analizan las cagadas que vienen cometiendo todos desde hace 70 años

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