Una situación que estimula el pesimismo

Opina Carlos De Angelis *

Uno de los pilares de la política de comunicación del gobierno está en crisis en la opinión pública: el tratar de transmitir optimismo. El núcleo de la campaña electoral de Mauricio Macri, en 2015, lógicamente, fue prometerle a los votantes que “cada día iban a vivir un poco mejor”, que la situación que tenían era el piso que podían lograr y del que nunca bajarían. Esta no es una característica sólo del marketing del actual presidente. El manual para ganar elecciones les dice a todos los candidatos que deben transmitir optimismo. Una vez conquistado el poder, el discurso del oficialismo cambió. Se puso el acento en los problemas económicos heredados y, como suele hacerse en Argentina cuando se impulsa un plan de ajuste, comenzó a sostenerse que había que pasar por un túnel que tenía la luz al final. Luego comenzó a prometerse que “lo peor ya había pasado”. Esta última frase tiene sus límites. Puede utilizarse una, dos, tres veces; pero cuando comienza a repetirse en el tiempo pierde credibilidad, incluso si la mayoría de los medios de comunicación la acompañan. Y como ha pasado tantas veces con los planes neoliberales, el ajuste trae consigo más ajuste y obliga a repetir que “lo peor ya pasó”.

Este clima de pesimismo es el rasgo central del estado de la opinión pública de las últimas semanas, según el sociólogo Carlos De Angelis, coordinador del Observatorio de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, habitual fuente de consulta de Replanteo.

“Estamos en una situación muy particular. Ya no hay una esperanza de que “el segundo semestre”, por llamarlo del algún modo, será mejor que el momento actual. Los únicos que creen que les va a ir mejor son los que están en los lugares concretos de los sectores que están ganando con las medidas del gobierno. Sin embargo, el 80% no cree que le va a ir mejor ni ahora ni el año que viene”.


“Ya no hay una esperanza de que “el segundo semestre” será mejor que el momento actual. Los únicos que creen eso pertenecen a la minoría a la que le está yendo mejor.”


El sociólogo explicó el impacto concreto que este clima tiene en los niveles de popularidad del presidente y diferenció dos aspectos. “Por un lado, junio fue un mes un poquito más estable que mayo en el frente cambiario. Macri, por otra parte, está con peor imagen que intención de voto. La gestión del gobierno nacional tiene sólo 28% de aprobación, que también puede leerse como más de 60% de desaprobación. Sin embargo, la intención de voto de Cambiemos sigue rondando los 30 puntos y puede acercarse a los 35”. Estos números, según el analista, se explican por un insumo que sido bastante explotado por el oficialismo: “la grieta”. “En la cabeza de ese tercio de votantes que dice que apoyará a Cambiemos está siempre presente que la competencia será contra Cristina Fernández. Por ahora siguen prefiriendo a Macri. Es el antiperonismo o antikrichnerismo, como se lo quiera llamar, el que mantiene unificado el bloque social que respalda al oficialismo. Lo que no se ha logrado es generar un macrismo, una identidad propia que lleve a un apoyo por la positiva y no sólo por rechazo a lo anterior”.

“Con estos valores-agregó el académico-no ganan en la primera vuelta. No podrían evitar el balotaje. El gobierno está asustado porque sabe que si no se reactiva el consumo es muy difícil triunfar en elecciones. Se da cuenta de que la economía está cayendo y de que todavía ni siquiera empezó el ajuste del presupuesto, es decir que la situación inexorablemente va a empeorar. De alguna manera esto lo percibe la sociedad y por eso no se logra reactivar la esperanza. Hay un sector muy amplio de la población que va a votar el año que viene según como vea la situación económica. Y noticias como el habernos transformado en mercado emergente no cambian el clima”.

De Angelis remarcó que la gran apuesta del oficialismo es aprovechar las disputas virulentas entre los distintos sectores del universo peronista. “Macri apuesta a que habrá dos o tres listas justicialistas y que frente a un balotaje el peronismo anti K lo terminará respaldando”.

Un elemento que suele barajarse siempre en el gobierno, y que ha circulado en los medios de comunicación en los últimos meses, es que en 2019 pueda ser María Eugenia Vidal y no Macri la que encabece la lista presidencial. “A mí me parece que hoy la suerte de Vidal y Macri va por la misma vía-remarcó el sociólogo-. Ella tiene gestos distintos y tomó distancia en las crisis cambiarias. La rama política de Cambiemos, en la que incluyo a la gobernadora bonaerense, está distante del gobierno nacional. Sin embargo, no es tan fácil el plan de reemplazar a Macri con Vidal. Si hay una crisis política se los lleva puestos a los dos. Lo que quizás podría probarse es una fórmula Macri-Vidal. Pero ahí el problema es a quién ponen en la provincia de Buenos Aires”.


“Hay sectores amplios de la sociedad que creen que esto es muy malo pero que es el único camino posible.”


El panorama político argentino no puede completarse sin analizar lo que ocurre con la oposición, que aparece muy fragmentada. En este punto, quizás lo más complejo sea que, aunque al gobierno no le va bien con su política económica, no aparece ningún discurso alternativo. “Ha comenzado a haber una demanda social de una oposición más firme. Pero la primera pregunta es cuál es la alternativa. Por ahora no aparece un discurso diferente que suene creíble para la población. Los medios influyen en esto porque la mayoría defiende el mismo modelo económico del gobierno”.

De Angelis resaltó que es un elemento peligroso el percibir que no hay alternativa. “Hay un consenso bastante generalizado que valora los derechos sociales y civiles creados por el kirchnerismo. Pero, al mismo tiempo, por una suma de motivos, entre ellos la alta inflación, mucha de esa gente piensa que el modelo económico de la anterior gestión tampoco estaba funcionando bien, al menos los últimos años. Hay sectores amplios de la sociedad que creen que esto es muy malo pero que es el único camino posible”.

 

* Sociólogo, Coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.


 

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Una respuesta a “Una situación que estimula el pesimismo”

  1. Muy bueno lo dicho por mi colega sociologo Pero debemos tener paciencia La situación heredada es muy dura y no es facil salir Paciencia y a apoyar la DEMOCRACIA Abrazos

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