El clima social, al borde del ataque de nervios

Opina Carlos De Angelis *

El clima de opinión pública de la Argentina está enrarecido. Son demasiados los factores que se conjugan como para dejar de analizar alguno. Desde la corrida cambiaria de mayo, hasta ahora, las sucesivas devaluaciones y su impacto inflacionario fueron los temas que ocuparon la centralidad en la agenda. La causa basada en las fotocopias de los cuadernos del chofer Oscar Centeno y el debate sobre la despenalización del aborto, con su resultado negativo en el Senado, introdujeron nuevos elementos.

El sociólogo Carlos De Angelis, habitual fuente de consulta de Replanteo y coordinador del Observatorio de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, analizó las aristas fundamentales de este escenario.

Sobre el “cuaderno gate” remarcó que su impresión es que “se trata de un thriller que parece más un operativo de inteligencia que el diario de íntimo de un chofer”. El sociólogo, de todos modos, sostuvo: “Aún con los elementos que le dan verosimilitud a la acusación hay una discusión inevitable sobre la oportunidad. El momento en que se decidió impulsar la causa no parece casual. Creo que en eso hay una evidente manipulación”. “Desde el punto de vista de la opinión pública, sin entrar en el análisis de la cuestión, hay un impacto que me parece secundario y es el de (Roberto) Baratta detenido porque ya había estado preso. Lo mismo ocurre con Julio De Vido, que también ya está detenido. Lo que resulta nuevo es el tema de los empresarios, desde la perspectiva del impacto político”.

Al retomar lo que él mismo definió como su tesis conspirativa, De Angelis dijo que en el gobierno “hay mucha preocupación por la caída en las encuestas del presidente (Mauricio) Macri. El primer objetivo con lo de los cuadernos es tratar de recuperar la base electoral propia de Cambiemos. Nunca hay que olvidarse que el problema de la derecha argentina durante todo el siglo XX fue la dificultad para mantener una base electoral fuerte. En este caso hay un intento de volver a aglutinar a los votantes propios detrás de la bandera de la lucha contra la corrupción, más allá de lo que cada uno pueda pensar sobre el tema”. El sociólogo destacó que el núcleo duro de respaldo al oficialismo “se aglutina más por el rechazo al kirchnerismo-peronismo que por otra cosa. Hay que ver si Macri consigue rebotar en las próximas encuestas por este tema”.

“Cambiemos terminó abrazado a la argentina conservadora en el debate de la despenalización”.

El académico remarcó que en el segmento de la sociedad que no pertenece al núcleo duro de ninguno de los dos lados de la “grieta” el impacto de este tipo de escándalos es variable. “En el tercio del electorado que no está tan polarizado hay una creencia de que hubo mucha corrupción en el gobierno anterior. Sin embargo, hay sectores de ese mismo segmento a los que la situación económica los castiga mucho. Para esa gente estos temas dan lo mismo”.

Otro tema que generó un enorme discusión en el seno de la sociedad fue el de la despenalización de la interrupción del embarazo. Las masivas movilizaciones el día en el que se debatió en el Senado el proyecto que había sido aprobado en Diputados dieron cuenta de la intensidad de la conciencia sobre esta problemática. El resultado es conocido: la Cámara Alta rechazó la iniciativa con la mayoría de los votos de Cambiemos y buena parte del Peronismo Federal.

“En mi opinión el macrismo impulsó este debate porque tuvieron la idea de diferenciarse un poco de la derecha dura tradicional argentina, a pesar de que la mayoría de la base electoral del gobierno está claramente en contra de la despenalización”, señaló De Angelis. “Creo realmente que no se imaginaban lo que iba a ser esta polémica. Me parece que el gobierno tenía cierto desconocimiento sobre la fuerza que tiene el movimiento de mujeres. No se esperaban que se aprobara en Diputados ni que tomara tanta intensidad a nivel local y también internacional. Las principales figuras del oficialismo pidieron que se votara en contra de la despenalización. Por lo tanto la idea inicial fracasó. Macri terminó en la misma postura que la derecha tradicional. A María Eugenia Vidal tampoco le vino bien. Cambiemos termina abrazado a la argentina conservadora por quererse mostrar “progre”. “Por otra parte-agregó el académico-,aunque el proyecto no haya salido, le dio una victoria táctica al kirchnerismo. Quedó de nuevo sobrevolando la sensación de que la ampliación de derechos, civiles o sociales, sólo se producen con el kirchnerismo en el poder”.

Es la economía

Más allá del enorme shock que genera el “cuaderno gate” hay algo que impacta de modo mucho más tangible en la vida cotidiana de la población y es la situación económica. A pesar de haber podido contener el dólar en determinado momento, ese frágil equilibrio parece haber vuelto a perderse. Se suma una inflación que anualizada estará rondando el 30% y los aumentos de tarifas que no se detienen. Todo esto se combina con que en casi ningún caso los aumentos salariales alcanzan el nivel de la inflación.


“Hay mucha decepción con el macrismo en sectores medios por la situación económica”.


“No hay buenas noticias en el terreno económico-sostuvo De Angelis-. Hay un hundimiento de la economía. Se siente en la calle y en la caída de la actividad industrial. Toda la apuesta del gobierno parece estar puesta en hacer una buena cosecha en año que viene”. “Hay mucha decepción con el macrismo en sectores medios que lo votaron, pero todavía no quiere decir que hayan decidido apoyar otra propuesta. El tema es que la economía está cayendo en picada. Es muy difícil predecir la evolución de la situación política y social con este deterioro. El ajuste fuerte todavía no arrancó. Impactará con más fuerza a partir de la aprobación del presupuesto del año que viene. Hay informes que hablan de una recesión que puede durar más de dos años”.


“Es una situación muy inestable, en la que es temprano para ver el impacto final de la situación económica en el humor social”.


El sociólogo reiteró que el principal motivo de desgaste del gobierno es “la situación económica”. “La mayoría de la gente piensa que el oficialismo no sabe cómo bajar la inflación. Es lo que cree un 65%, según las encuestas. También piensan que el gobierno los perjudica pisando los salarios y que eso va a seguir profundizándose. Por eso me parece que es una situación muy inestable, en la que es temprano para ver el impacto final de la situación económica en el humor social”.

 

* Sociólogo, Coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.


 

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2 respuesta a “El clima social, al borde del ataque de nervios”

  1. Lamentable la nota. Se leen cuatro renglones y se puede adivinar lo que sigue. Teoria conspirativa que implica negacionismo de la realidad objetiva mas alla de la oportunidad y la especulacion politica y el gobierno de turno.
    Seguir usando el famoso maniqueismo de derecha e izquierda esta pasado de moda hace rato.

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