Entre la épica del ajuste y el efecto Brasil

Opina Carlos De Angelis *

La crisis económica parece haberse instalado en la opinión pública como una situación que durará mucho tiempo. El discurso del propio gobierno ha cambiado y colaborado con esto. Quedaron atrás las promesas del “segundo semestre” y de “lo peor ya pasó”. Ahora se instaló una suerte de épica del “sacrificio” y el ajuste. Salvando todas las distancias, podría evocarse la famosa frase de Winston Churchill: “Sólo les prometo sangre, sudor y lágrimas”. A este panorama se sumó la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil. El triunfo del candidato de extremaderecha era previsible. Lo que sorprendió al mundo entero fue la magnitud de su caudal electoral, que vuelve casi imposible una remontada del candidato del PT, Fernando Haddad.

Para analizar el impacto en la opinión pública de estos dos ejes de la realidad, Replanteó conversó con Carlos De Angelis, coordinador del Observatorio de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

“Lo que esperaban en Brasil era que con Bolsonaro pasara algo más parecido a lo que ocurrió con Marine Le Pen en Francia, que ganó en la primera vuelta, rondando los 30 puntos, y en la segunda se dio vuelta y cayó derrotada ante Emmanuel Macron”.

Respecto del impacto en la Argentina de las elecciones en Brasil, De Angelis sostuvo: “Hay algunas cosas de la agenda de Bolsonaro que también son importantes acá para una parte de la opinión pública. El tema de la seguridad y de mucha gente que cuestiona los planes sociales que reciben los más pobres existe. Son ejes con los que se identifica un sector de la sociedad. Sin embargo, hay muchas diferencias, cosas que son irreproducibles. En la Argentina, por ejemplo, no hay un sentimiento pro militar. Eso en Brasil es muy fuerte y también es más nítido allá el tema de la antipolítica”.

“Además -agregó De Angelis-, me parece que esos sectores conservadores argentinos se sienten representados por el PRO. Son votantes de Macri. El tema es que en Cambiemos también hay, hasta ahora, una franja de electores más moderados. El debate sobre el aborto mostró las líneas de pensamiento internas de Cambiemos. Hay matices, aunque el gobierno tiene un rumbo claro de centro derecha”.


“Hay muchas diferencias entre la Argentina y Brasil; por ejemplo, acá no hay un sentimiento pro militar y eso en Brasil es muy fuerte, al igual que es más nítida la fuerza de la antipolítica”.


A la hora de analizar cómo perciben los distintos segmentos de la sociedad a Bolsonaro, el sociólogo remarcó que “hay sectores en los que produce un gran rechazo y preocupación. Ahora bien, en lo que podemos denominar el argentino medio, con todas salvedades con las que hay que tomar una generalización así, no me da la sensación de que se lo vea como una amenaza sino como un personaje pintoresco, de los que ya hubo otros. No me parece que asuste”.

Para cerrar, el analista destacó que la preocupación fundamental de la opinión pública es la crisis económica y que, por eso, “toda la agenda de seguridad, feminismo, a favor o en contra, ocupa un espacio muy secundario. La cuestión de la subsistencia es lo que realmente le importa a la gente”.

La extensa crisis

Tomando como punto de partida la frase con la que De Angelis cerró su análisis sobre el “efecto Brasil” en la sociedad, hay que ir al tema que sigue siendo central en las preocupaciones de la población, la crisis.

“El ajuste parece no tener un piso. No es que la gente se ajusta un mes y ya está, al siguiente puede tener que apretarse más. Lo de Javier Iguacel fue un sartenazo, más allá del cambio de decisión que tomó después el gobierno. Por ahora un sector amplio de la sociedad-no me refiero al núcleo duro opositor-está resignado a que se vienen muchos meses de ajuste y crisis. El tema es que en este contexto el humor social es muy dinámico. Las cosas se mueven a mucha velocidad. Un paso en falso puede disparar una reacción inesperada. Nadie sabe cuál va a ser la gota que va a rebalsar el vaso. Creo que el gobierno sabe esto y trata de cuidar mucho la comunicación”.


“El relato neoliberal ha probado de nuevo su capacidad de penetración, de volverse hegemónico, lo que no quiere decir que la mayoría de la sociedad esté de acuerdo”.


Sobre el discurso público del oficialismo, el analista apuntó: “En estos últimos días le ha vuelto a funcionar el ponerse como comentarista de la realidad, un recurso que parecía haberse agotado. (Mauricio) Macri diciendo que sabe lo difícil que es llegar a fin de mes, que la energía es cara en todo el mundo. Ahora bien, cuando el dólar llegó a 42 pesos, los sectores medios pensaron que el gobierno se caía. Y son segmentos de la sociedad que prefieren bancarse, por ahora, una crisis que la caída del ejecutivo. Esto es por una razón fundamental: el temor a una situación anárquica, como hemos vivido en otros momentos”.

Haciendo un análisis más profundo del clima de opinión pública, el sociólogo destacó que, en este momento, “se volvió hegemónico el relato de que la Argentina fracasa hace 70 años y de que no hay otro camino que no sea el neoliberalismo. El relato neoliberal ha probado de nuevo su capacidad de penetración, más allá de que es cierto que la mayoría de los medios acompañan ese mensaje. Cuando digo que se volvió hegemónico no me refiero a mayoritario. No es lo mismo, aunque claro que hay gente que acompaña y cree que esas cosas son ciertas”. “La gran pregunta -agregó De Angelis para rematar- es si el gobierno podrá enfrentar, con ese discurso de la épica del ajuste, el año electora. Eso es un misterio”.

 

* Sociólogo, Coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.


 

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