Sobre el populismo y lo popular

Por José Luis Stella y Jorge D’Onofrio*

La palabra populismo conlleva un significante de reproche y señalización hacia quien le es asignada. En los últimos años se ha tomado la palabra popular como sinónimo y estamos en un grave error si aceptamos que son lo mismo.

Como consecuencia del gobierno del kirchnerismo, hay una brecha en la sociedad marcada por una perversa relación amigo-enemigo que debe ser Continuar leyendo “Sobre el populismo y lo popular”

Comparaciones que no aclaran y oscurecen

Por Leandro M. Alonso (Partido de La Costa)

En las últimas semanas recibí varios mensajes, vi publicaciones en las redes sociales y escuché a diversos políticos plantear que la actual crisis cambiaria ha sido provocada en gran medida por intentos desestabilizadores del peronismo. Esas mismas comunicaciones convocan a actuar activamente para que hoy no ocurra lo mismo que con los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De La Rúa.

Creo que es necesario que los radicales recordemos bien qué pasó en esos gobiernos, para ser realistas en los planteos, pero también para no opacar un gran gobierno, como fue el de Alfonsín, con comparaciones absurdas.

Alfonsín soportó levantamientos militares, paros generales, una fuerte pelea con la Sociedad Rural y, por último, lo que se conoció como un golpe de estado económico. A pesar de esto, llegó a las elecciones presidenciales de 1989 y, si debió entregar el gobierno unos meses antes, fue como consecuencia lógica de que era imposible desarrollar medidas cuando ya había un presidente electo.

Pero recordemos, por sobre todas las cosas, que del golpe de estado económico fueron parte muchos de los miembros de la llamada Patria Contratista o de la Patria Financiera. Casualmente son los mismos sectores que apoyaron a Mauricio Macri para llegar a la presidencia pero que no tienen ningún inconveniente en actuar en su contra para mantener privilegios y ganar más dinero.


“Alfonsín soportó un golpe de estado económico del que participaron muchos miembros de la Patria Contratista y la Patria Financiera, que respaldaron a Macri para que llegara al poder”.


Respecto de De La Rúa tampoco es conveniente limitar su caída al accionar del peronismo y de Eduardo Duhalde en particular. En primer lugar se debe recordar que para las elecciones legislativas de 2001 los candidatos de la Alianza en Capital Federal y Buenos Aires eran críticos de su propio gobierno. Aún así, eran los candidatos que más votos podían sacar en sus distritos, muestra clara de la debilidad del ejecutivo.

Pero también es bueno analizar, aunque brevemente, cuál era el origen de esa debilidad. Encuentro dos cuestiones que preocupan por su similitud con el presente: cerrarse en un grupo chico para la toma de decisiones; cumplir una promesa de campaña que ante la crisis ya era de imposible cumplimiento.

Queda claro que la situación de De La Rúa era mucho más compleja. Salir de la convertibilidad (no salir había sido la promesa de campaña) tenía un fuerte costo político y también era sumamente dificultoso de implementar, ya que afectaba a todos los contratos vigentes, especialmente de particulares, como alquileres, compraventa, mutuos, etcétera.

Hoy, sin duda, el panorama es muy distinto. Salvo el club del helicóptero del kirchnerismo extremo, la mayoría de la oposición, incluyendo el peronismo, ha sido bastante receptivo con el gobierno. No trabó medidas importantes pese a la posibilidad de hacerlo en el Congreso.


“Los responsables del golpe económico a Alfonsín son los que más se benefician con las medidas que fomentan la especulación financiera que promovió este gobierno”.


Será cosa de ser más abierto en la toma de decisión, convocar a todas las fuerzas políticas y sociales y replantear algunas promesas electorales. Con un dólar rondando los 40 habrá que seguir revisando el tema de las retenciones a la soja y la minería; la regulación de la entrada de capitales especulativos; la adecuación de las tarifas.

Y por sobre todas las cosas, los radicales tenemos que ser honestos con nosotros mismos. Raúl Alfonsín trabajó parar recuperar la democracia, pero también lucho por una sociedad más justa. Y seamos claros: no cayó por el peronismo ni la CGT; en todo caso, los sectores corporativos fueron mucho más vehementes a la hora de atacar un gobierno que planteaba la independencia económica y la igualdad.

Esos mismos responsables del golpe económico a Raúl, como dije, son los que más se benefician con las medidas económicas que fomentan la especulación financiera y otras que tomó este gobierno. Y van a seguir haciendo lo posible por ganar más dinero, aunque así caiga un presidente de los suyos. Seguramente este razonamiento no le guste a muchos de mis correligionarios, pero nos debemos un debate y empezar a actuar con total honestidad intelectual.

 

 


 

Entre la épica del ajuste y el efecto Brasil

Opina Carlos De Angelis *

La crisis económica parece haberse instalado en la opinión pública como una situación que durará mucho tiempo. El discurso del propio gobierno ha cambiado y colaborado con esto. Quedaron atrás las promesas del “segundo semestre” y de “lo peor ya pasó”. Ahora se instaló una suerte de épica del “sacrificio” y el ajuste. Salvando todas las distancias, podría evocarse la famosa frase de Winston Churchill: “Sólo les prometo sangre, sudor y lágrimas”. A este panorama se sumó la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil. El triunfo del candidato de extremaderecha era previsible. Lo que sorprendió al mundo entero fue la magnitud de su caudal electoral, que vuelve casi imposible una remontada del candidato del PT, Fernando Haddad.

Para analizar el impacto en la opinión pública de estos dos ejes de la realidad, Replanteó conversó con Carlos De Angelis, coordinador del Observatorio de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

“Lo que esperaban en Brasil era que con Bolsonaro pasara algo más parecido a lo que ocurrió con Marine Le Pen en Francia, que ganó en la primera vuelta, rondando los 30 puntos, y en la segunda se dio vuelta y cayó derrotada ante Emmanuel Macron”.

Respecto del impacto en la Argentina de las elecciones en Brasil, De Angelis sostuvo: “Hay algunas cosas de la agenda de Bolsonaro que también son importantes acá para una parte de la opinión pública. El tema de la seguridad y de mucha gente que cuestiona los planes sociales que reciben los más pobres existe. Son ejes con los que se identifica un sector de la sociedad. Sin embargo, hay muchas diferencias, cosas que son irreproducibles. En la Argentina, por ejemplo, no hay un sentimiento pro militar. Eso en Brasil es muy fuerte y también es más nítido allá el tema de la antipolítica”.

“Además -agregó De Angelis-, me parece que esos sectores conservadores argentinos se sienten representados por el PRO. Son votantes de Macri. El tema es que en Cambiemos también hay, hasta ahora, una franja de electores más moderados. El debate sobre el aborto mostró las líneas de pensamiento internas de Cambiemos. Hay matices, aunque el gobierno tiene un rumbo claro de centro derecha”.


“Hay muchas diferencias entre la Argentina y Brasil; por ejemplo, acá no hay un sentimiento pro militar y eso en Brasil es muy fuerte, al igual que es más nítida la fuerza de la antipolítica”.


A la hora de analizar cómo perciben los distintos segmentos de la sociedad a Bolsonaro, el sociólogo remarcó que “hay sectores en los que produce un gran rechazo y preocupación. Ahora bien, en lo que podemos denominar el argentino medio, con todas salvedades con las que hay que tomar una generalización así, no me da la sensación de que se lo vea como una amenaza sino como un personaje pintoresco, de los que ya hubo otros. No me parece que asuste”.

Para cerrar, el analista destacó que la preocupación fundamental de la opinión pública es la crisis económica y que, por eso, “toda la agenda de seguridad, feminismo, a favor o en contra, ocupa un espacio muy secundario. La cuestión de la subsistencia es lo que realmente le importa a la gente”.

La extensa crisis

Tomando como punto de partida la frase con la que De Angelis cerró su análisis sobre el “efecto Brasil” en la sociedad, hay que ir al tema que sigue siendo central en las preocupaciones de la población, la crisis.

“El ajuste parece no tener un piso. No es que la gente se ajusta un mes y ya está, al siguiente puede tener que apretarse más. Lo de Javier Iguacel fue un sartenazo, más allá del cambio de decisión que tomó después el gobierno. Por ahora un sector amplio de la sociedad-no me refiero al núcleo duro opositor-está resignado a que se vienen muchos meses de ajuste y crisis. El tema es que en este contexto el humor social es muy dinámico. Las cosas se mueven a mucha velocidad. Un paso en falso puede disparar una reacción inesperada. Nadie sabe cuál va a ser la gota que va a rebalsar el vaso. Creo que el gobierno sabe esto y trata de cuidar mucho la comunicación”.


“El relato neoliberal ha probado de nuevo su capacidad de penetración, de volverse hegemónico, lo que no quiere decir que la mayoría de la sociedad esté de acuerdo”.


Sobre el discurso público del oficialismo, el analista apuntó: “En estos últimos días le ha vuelto a funcionar el ponerse como comentarista de la realidad, un recurso que parecía haberse agotado. (Mauricio) Macri diciendo que sabe lo difícil que es llegar a fin de mes, que la energía es cara en todo el mundo. Ahora bien, cuando el dólar llegó a 42 pesos, los sectores medios pensaron que el gobierno se caía. Y son segmentos de la sociedad que prefieren bancarse, por ahora, una crisis que la caída del ejecutivo. Esto es por una razón fundamental: el temor a una situación anárquica, como hemos vivido en otros momentos”.

Haciendo un análisis más profundo del clima de opinión pública, el sociólogo destacó que, en este momento, “se volvió hegemónico el relato de que la Argentina fracasa hace 70 años y de que no hay otro camino que no sea el neoliberalismo. El relato neoliberal ha probado de nuevo su capacidad de penetración, más allá de que es cierto que la mayoría de los medios acompañan ese mensaje. Cuando digo que se volvió hegemónico no me refiero a mayoritario. No es lo mismo, aunque claro que hay gente que acompaña y cree que esas cosas son ciertas”. “La gran pregunta -agregó De Angelis para rematar- es si el gobierno podrá enfrentar, con ese discurso de la épica del ajuste, el año electora. Eso es un misterio”.

 

* Sociólogo, Coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.


 

Hablemos de la Justicia, parte II

Por Alejandra García y Lucas Bellotti San Martín

En el número anterior de Replanteo se publicó la primera parte de este artículo. Aquí se reproduce sólo el inicio de la introducción para luego seguir con los ejes centrales que se proponen debatir.

El Poder Judicial ha ganado en Argentina una centralidad creciente, en el discurso mediático y en el político. Es un fenómeno que reconoce varias Continuar leyendo “Hablemos de la Justicia, parte II”

Continuidades del neoliberalismo en Argentina

Por Hernán Fair *

Desde el discurso oficial, el macrismo se presenta como una gestión novedosa y que supone un “cambio” para adecuarse al siglo XXI. Se presenta como un proceso sin relación de continuidad con experiencias políticas pasadas, salvo alguna referencia aislada de Mauricio Macri al desarrollismo frondicista. Para sus detractores, el oficialismo actual encarna un retorno liso y llano al Continuar leyendo “Continuidades del neoliberalismo en Argentina”

El desafío de construir otra alternativa

Por  Martín Baintrub

Sube el dólar. Suben los precios. Suben las tarifas. Suben las tasas. Sube la deuda. Sube la pobreza. Pero ojo, no todo sube, también hay cosas que bajan. Baja el salario real. Baja el nivel de actividad. Baja el PBI. Baja el empleo.

¿Vamos por el rumbo que queríamos ir cuando votamos en Gualeguaychú la alianza con el PRO? Seguramente no. ¿Nos sorprende? Tampoco. Bueno, a Continuar leyendo “El desafío de construir otra alternativa”

La expansión de la incertidumbre

Opina Carlos De Angelis *

La palabra francesa “Deja vu” se utiliza universalmente para describir la sensación que tiene una persona cuando vive una situación que le parece haber transitado antes. Algo similar le ocurre a la opinión pública argentina cuando algunos indicadores macroeconómicos, como el valor del dólar, comienzan a descontrolarse. Hay una suerte de Deja vu colectivo, en el que las Continuar leyendo “La expansión de la incertidumbre”

Hablemos de la Justicia, parte I

Por Alejandra García y Lucas Bellotti San Martín

El Poder Judicial ha ganado en Argentina una centralidad creciente, en el discurso mediático y en el político. Es un fenómeno que reconoce varias causas, entre ellas, un corrimiento cada vez mayor de las fronteras de lo justiciable. Es una versión muy particular del sistema capitalista en el medio local que –afortunadamente– es poco tolerante con ciertas desigualdades. Continuar leyendo “Hablemos de la Justicia, parte I”

La sarcástica carta de un viejo radicheta

Por Claudio Trub

Quienes nos formamos en “que se rompa pero que no se doble” o “que se pierdan mil gobiernos pero nunca los principios” vivimos el acuerdo de Gualeguaychú (donde la UCR selló su alianza con el PRO para las elecciones de 2015) un poco como pactar con el Diablo. No es que diga que esté siempre mal pactar con el Diablo. Eso es relativo. Por ejemplo, si uno pactando procura Continuar leyendo “La sarcástica carta de un viejo radicheta”

El clima social, al borde del ataque de nervios

Opina Carlos De Angelis *

El clima de opinión pública de la Argentina está enrarecido. Son demasiados los factores que se conjugan como para dejar de analizar alguno. Desde la corrida cambiaria de mayo, hasta ahora, las sucesivas devaluaciones y su impacto inflacionario fueron los temas que ocuparon la centralidad en la agenda. La causa basada en las fotocopias de los cuadernos del chofer Oscar Continuar leyendo “El clima social, al borde del ataque de nervios”