Los desequilibrios sociales debilitan la democracia

Por Juan Manuel Casella y Fernando Casella

Para funcionar y consolidarse, la democracia necesita cierto nivel de homogeneidad social. El acceso de todos a una mínima calidad de vida es una condición básica de estabilidad y continuidad. La acumulación de diferencias arbitrarias en el plano material constituye una injusticia que agrede la sensibilidad moral de una sociedad democrática. Continuar leyendo “Los desequilibrios sociales debilitan la democracia”