El clima social, entre la tensión y aturdimiento

Opina Carlos De Angelis *

El clima que habita hoy en la mayoría de la opinión pública argentina es el que deviene del impacto que se produce cuando los dichos comienzan a transformarse en realidad. El enunciado “cortar el gasto público” se está traduciendo en hechos. Esa consigna abstracta, que nadie entiende bien qué significa y que supuestamente no se conecta con la vida cotidiana de los ciudadanos, se vuelve tangible: menos jubilación; menos obra pública, con su inexorable impacto en el empleo; menos recursos para salud y educación. El neoliberalismo ha logrado instalar en el sentido común de buena parte de la sociedad que el Estado es “algo malo” y, por ende, quitarle recursos sólo puede ser bueno. Sin embargo, cuando esta política económica se corporiza las cosas cambian.

El sociólogo Carlos De Angelis, habitual fuente de consulta de Replanteo, analizó el humor social imperante. “Hay una tensa calma. Es como ir por la calle durante la noche, no ver a nadie alrededor, pero sentir que te están mirando desde alguna ventana. En la sociedad hay una sensación de que se pasó de la dificultad al hundimiento. La clase media está muy golpeada por la situación económica. Hay morosidad en el pago de expensas, colegios, y las tarjetas de crédito. Hay comerciantes que empiezan a hacer juicios porque no pueden pagar las facturas de luz. Son cosas que se van acumulando y produciendo un gran malestar”.

La angustia con una realidad económica suele acarrear un enojo con quien está ejerciendo el gobierno, aunque es una regla rígida. Para De Angelis, esta vez, la situación “le pegó en la proa al oficialismo. La herencia recibida ya no funciona como argumento. Incluso creo que puede estar dándose un efecto contrario. La idea de que antes de que asumiera (Mauricio) Macri la vida económica era un poco más fácil se está generalizando. Hoy la inflación aparece como el principal problema del país. Eso no era así en el final del gobierno anterior. Sí fue un elemento que desgastó al kirchnerismo, pero no aparecía como el problema principal”.


«El peor enemigo del gobierno es su modelo económico. Hizo lo que le pedían los neoliberales extremos y el resultado es esta recesión terrible.»


El sociólogo sostuvo que “hay un núcleo duro que ronda el 25/30% que respalda al Ejecutivo, pero en el resto del electorado la cuestión es distinta. Además no tienen elementos para polarizar. La oposición no tiene una voz fuerte, excepto la de algunos sectores del sindicalismo que se oponen frontalmente. Es como que han dejado al oficialismo sin tener con quien pelearse. No me parece que sea algo planeado si no que se fue dando. Por ahora parece que nadie se atreve a decir que hay que salir del plan con el Fondo Monetario Internacional”.

“El peor enemigo del gobierno es su modelo económico-agregó el académico-. Hizo lo que le pedían los neoliberales extremos, clavó la emisión monetaria y va en busca del déficit cero. El resultado es esta recesión terrible. Es el desierto. Una caída del 11% de la industria, como se dio en el último mes, es una cifra de catástrofe”.

Volviendo a la relación actual de Cambiemos con la opinión pública, De Angelis sostuvo que se parece a la que vive un equipo, del deporte que sea, cuando de repente las cosas comienzan a salir mal y las decisiones que supuestamente tenderían que cambiar el ánimo sólo complican. A modo de ejemplo puso una anécdota futbolera. “La propuesta de que la final de la Libertadores entre Boca y River se juegue con público visitante salió mal como estrategia comunicacional. Eran el tipo de cosas que antes le funcionaban bien al PRO y que hacían que todo el mundo elogiara su modo de manejar la comunicación. Ahora hasta el propio Daniel Angelici se puso en contra. Es una mala señal”.


«La clase media está muy golpeada por la situación económica. Hay morosidad en el pago de expensas, colegios y las tarjetas de crédito.»


Respecto de las otras figuras centrales de la coalición oficialista, que son Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, el sociólogo sostuvo que “hay una sensación de que son algo separado del gobierno. Especialmente con Rodríguez Larreta ocurre eso porque gobierna un distrito con muchos recursos y eso le permite conservar una gestión muy activa, con obras por todas partes, parece una isla a la que no llegó la recesión. El tema en provincia de Buenos Aires es distinto porque fue el pato de la boda en el ajuste presupuestario”.

La oposición

Ante el ocaso de los partidos políticos, la historia reciente de la Argentina demuestra que la fuerza que está en el poder logra mantener la cohesión y quienes habitan en el terreno opositor tienden a fragmentarse. Sin embargo, la crisis económica tiende a modificar también este rasgo del panorama político.

“Hay una incipiente recomposición del peronismo -remarcó de Angelis-. Se están acercando entre ellos. Por primera vez desde que terminó el gobierno anterior hay un reagrupamiento, que en parte se explica por la sensación de que pueden ganar la elección del año que viene y también por la complejidad de las cosas. Hay gobernadores que están evaluando emitir bonos para pagar ciertas cosas”. “En el caso del sindicalismo-dijo el sociólogo-, la mayoría de la sociedad los considera parte del problema. Hoy tienen más legitimidad los dirigentes de organizaciones sociales”.

Más allá de lo que ocurre entre la dirigencia opositora, una incógnita inexorable es qué espera la sociedad de este sector de la política, si es que hay alguna demanda específica. El académico remarcó que, por ahora, no. “La sociedad está muy aturdida y golpeada por la situación. No está esperando nada especial de parte de la oposición, pero creo que eso cambiará en los próximos meses”.

* Sociólogo, Coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.


 

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2 respuestas a «El clima social, entre la tensión y aturdimiento»

  1. el estado es una forma de ordenamiento social, como la familia. Cuando una familia se queda sin recursos, se ajusta en forma pareja y sale a buscar nuevos recursos. Nada es gratis en un sistema capitalista. Lo publico se sostiene con los impuestos que pagamos todos, no es una fuente inagotable. Mientras tanto la educación es la mayor inversión para lograr que cada uno y la nación puedan elegir con liberad y evitar nuevas restricciones e injusticias . Lo demas es voluntarismos e ideologias vacias y sin valores. Dejen de buscar el malo malísimo que te exime de toda culpa. A trabajar….argentinos a las cosas….cada derecho tiene un deber inherente. Que la lucha sea por producir más y acusar menos…..más solidaridad, trabajo y orejas para escucharse y generar más empatía. Seamos responsables, «Don estado » no da más…..

    1. Osvaldo hay que sincerarce.Aca no se trata de vayan a trabajar primero porque no hay donde ,todo se cae a pedazos y segundo el gobierno no sabe que hacer.Asi de simple.No le busquemos la quinta pata al gato.Querian un cambio aquí está.Saludos

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