Acerca del impuesto inmobiliario bonaerense

Por Osvaldo Casalins *

Antes de analizar el alcance y contenido de los cambios al impuesto inmobiliario que se proponen en el proyecto de ley impositiva presentado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires es necesario hacer algunas consideraciones acerca de lo que con el mismo había ocurrido durante la gestión de Cambiemos. Veámoslo de la manera más breve posible.

Para el año 2016, la ley impositiva aumentó el impuesto inmobiliario un 25% para las categorías más bajas, subiendo hasta el 30 % las más altas, porcentaje equivalente a las expectativas inflacionarias.

Para el 2017, se aprobó un aumento del 38% para todos los contribuyentes por igual, a pesar de que se esperaba una inflación de apenas el 17. Por lo tanto, y a los ojos del debate de hoy, el aumento fue muy superior a la inflación estimada y sin discriminar entre las diferentes capacidades contributivas. Todo esto ocurrió sin mayores comentarios críticos por parte de quienes hoy, desde instancias políticas, sociales o académicas, atribuyen carácter confiscatorio al proyecto del oficialismo.

En diciembre de 2017 se aprobó la ley impositiva para el año 2018 y en ese momento se produce un cambio abrupto. Se multiplica entre 14 y 18,65 veces el valor fiscal de las propiedades. Para evitar una escalada de ese tenor en el pago del impuesto, se pusieron topes al aumento del mismo, que fueron desde un 40% para las escalas más bajas, hasta el 50, 60 y 75%, para las valuaciones fiscales más altas. En el caso del urbano baldío, los topes iban del 50% al 100%, según el mismo criterio. Para la Planta Rural, la base imponible de los Campos se elevó un 50% y sin tope de aumento del impuesto. Todo esto con una inflación proyectada del 18%. Es decir, un aumento notable, muy superior al que contiene el proyecto actual, sin que tampoco en aquella ocasión se registraran reacciones equivalentes a las actuales.


En todos los años del gobierno de Vidal, los legisladores de Cambiemos aprobaron aumentos de los impuestos por encima de la inflación esperada en cada año.


En el año 2019 se volvió a las condiciones del 2017, aumentándose el inmobiliario un 38%, sobre una inflación estimada del 28%. Otra vez el aumento es para todos los contribuyentes, sin discriminar, por lo que son claramente perjudicados los de menor capacidad tributaria. Nuevamente no hubo críticas.

Por si no queda claro es necesario remarcar que en todos los años que estamos considerando los legisladores de Cambiemos aprobaron aumentos de los impuestos por encima de la inflación esperada en cada año.

Veamos ahora la propuesta del gobierno bonaerense para la ley impositiva 2020, en cuanto al impuesto inmobiliario:

  • Para el urbano la actualización de la base imponible sube un 35% en total. Pero siguen actuando los topes de aumento por escalas, siendo del 15% para las más bajas, del 35 % para las siguientes, del 50 % para el tramo posterior y de un 75% para las más altas.
    Podemos calcular entonces un aumento promedio del 43,75%, similar a la inflación esperada para el 2020, e inferior al del 2018, que fue en promedio del 56,25%, cuando, recordemos, que la inflación esperada para ese año era del 18%.
  • Para el urbano baldío, las subas son similares, aunque se agrega un tramo con un tope del 90% para los terrenos de mayor valuación fiscal. Estos límites de aumentos son más bajos que los del 2018 que llegaron al 100%.
  • Para los campos, los topes de aumentos son del 15, 35, 55 y 75% para las diferentes escalas según el valor fiscal de los inmuebles.

Es necesario aclarar que sólo pagarán un 75% los campos que entren en la mayor escala de valuación fiscal y que, al mismo tiempo, tengan más de 2000 hectáreas. Para graficarlo mejor estamos hablando de pocas centenas de partidas para toda la Provincia.

En definitiva, se les está exceptuando de pagar 20 puntos porcentuales más (afrontarían aumentos solo de hasta el 55%) a los campos de valuación fiscal mayor a $3 millones (la más alta), pero menos de 2000 hectáreas.


Es necesario aclarar que sólo pagarán un 75% los campos que entren en la mayor escala de valuación fiscal y que, al mismo tiempo, tengan más de 2000 hectáreas.


Es claramente un cambio progresivo: a mayores valuaciones de inmuebles, la proporción del aumento del impuesto es mayor. En el mismo sentido, quien soporta mayores aumentos son los de mayor capacidad contributiva. Además, la gran mayoría (los de menor capacidad contributiva) deberán pagar menos en términos reales, por debajo de la inflación. Lo que se pretende en forma consecuente con el principio de responsabilidad fiscal es que los recursos se mantengan constantes en cuanto su poder adquisitivo. Sólo una minoría soportaría un esfuerzo mayor que la inflación. Y además, como a los que pagan el impuesto en un sola cuota, se les reduce la actualización del impuesto en 20 puntos porcentuales, los alcanzados por el 75% podrían abonar un valor equivalente a la inflación registrada. Es decir, en términos reales, lo mismo que el año anterior.

La pregunta final sería, si se baja el tope del 75% para la escala más alta, además de disminuir su progresividad, ¿cuánto se necesita subir a las escalas más bajas (o a los de menor capacidad contributiva) para que la recaudación, en términos reales, respetando el principio de responsabilidad fiscal, sea igual a la del año anterior?


Resulta difícil conciliar lo que hacían y decían los legisladores de Cambiemos mientras fueron gobierno con lo que dicen ahora que son oposición.


Hecho el breve repaso acerca de cuáles habían sido las posiciones de los partidos que integran Cambiemos hasta el año 2019, resulta difícil la entender la postura actual de sus legisladores. En otras palabras, resulta difícil conciliar lo que hacían y decían mientras fueron gobierno con lo que dicen ahora que son oposición. Como fuimos señalando a lo largo de esta nota, en la anterior administración aprobaron en tiempo y forma aumentos por encima de la inflación y en varios casos sin hacer discriminaciones que atendieran a elementales criterios de equidad fiscal.

Esperemos que en los próximos días prevalezca la responsabilidad y se actúe en función de la necesidad de garantizar una ley impositiva con impuestos progresivos, que brinde equidad, previsibilidad y gobernabilidad a nuestra Provincia como se proclama en los medios.

(*) Licenciado en Economía y Contador Público


 

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