La economía, sumergida en la crisis tan anunciada

Opina Gustavo Grinspun

En una serie de artículos que Gustavo Grinspun escribió para los números anteriores de Replanteo, el economista advirtió sobre las “inconsistencias” del programa económico del gobierno nacional. Estas falencias, según el académico, son de origen conceptual y pragmático. La profundización de la crisis, la megadevaluación y sus consecuencias en todos los frentes, parecen haberle dado la razón a los pronósticos de Grinspun, que fue consultado por esta revista para que analice la compleja situación actual.

“Lamentablemente, basándome en cosas que ya habíamos contado, este es un final anunciado”, dijo para empezar. “Hay una insistencia sobre un dogma que ya mostró su fracaso. La idea es que la espontaneidad de los mercados resolverá los problemas de la Argentina. Encima de esto el programa económico está mal diseñado. Las corridas se manejaron mal. Falta una visión política sobre cómo manejar la crisis. El mensaje que el gobierno le había vendido a la sociedad era que los problemas que podía tener se debían al fracaso de la vieja política, que se reemplazaba con los hombres de negocios, supuestamente más idóneos. Quedó claro que nada de esto es así”.

A la hora de analizar el contexto general en el que se produce la profundización de la crisis, y sin negar factores externos, el economista comenzó por describir las condiciones en que asumió la administración de Mauricio Macri.

“Ningún gobierno en las últimas épocas tuvo un panorama político tan favorable. La oposición está desarticulada. El apoyo de los medios de comunicación fue casi total. Recibió el país con un bajo nivel de endeudamiento externo y con un contexto de liquidez en el mundo, que es cierto que cambió en los últimos meses. Esto lo digo porque la principal causa por la que implosiona el programa económico es por sus propias inconsistencias. Por supuesto que esto fue ayudado por factores exógenos. Pero hay un dato que ilustra sobre el verdadero peso de este elemento. El promedio de suba del riesgo país en los mercados emergentes fue 50 puntos, en la Argentina el salto fue 10 veces más grande”.

El economista no evitó analizar la estricta coyuntura. “Ahora hay dos elementos para observar la evolución de la inflación. La visión de los monetaristas es que el origen del problema es que hay un exceso de dinero en la calle respecto de la oferta de bienes y que eso se ajusta por precios. Quienes piensan eso sostienen que hay un exceso de 27% de dinero. Sin embargo, en la Argentina las devaluaciones tienen un fuerte traslado a precios, más allá de la cantidad de circulante. Por ejemplo, en el 2014 el pase a precios fue del 82% de la devaluación y en el 2016 fue del 102%, es decir, más del total. Antes de la última corrida de este año, el traslado había sido de 35 puntos. Ahora nadie sabe lo que va a suceder porque estamos en una mega recesión”.


«Cuando hay dogmas se administra para los mercados y los mercados te terminan devorando. Ellos imponen el ajuste”.


“Las estimaciones oficiales hablan de una inflación de alrededor del 40 por ciento y una caída el 2,1 en la actividad económica-agregó Grinspun-. El tema es que nadie sabe cuánto va a durar la recesión. A mí me parece imposible pensar en una mínima recuperación que se produzca antes de la mitad del próximo año. Habrá mucha incertidumbre el año que viene además por el tema electora. No veo una recesión de menos de un año”.

En su análisis, Grinspun no dejó de lado la realidad de las personas que viven de su salario. Destacó el posible círculo vicioso que pueden tener los planes de ajuste, en los que la caída de la actividad desemboca en caída de la recaudación y por lo tanto en la necesidad de más recortes.

“En este contexto hay una baja enorme de los ingresos fijos. Hay una situación social muy delicada y grave. Hay que ver cómo se maniobra con eso. Si la recesión se prolonga, aunque el programa de ajuste fiscal en los papeles cierre, es probable que no se pueda cumplir por la caída de la recaudación producto de la recesión. La cuenta en los papeles va a cerrar porque se van a hacer todos los adelantos necesarios para garantizar que los fondos de inversión cobren. El tema es cuando comience a ejecutarse el ajuste. Nadie puede medir cuán profunda será la recesión impuesta por este programa. Aún antes de esta megadevaluación, los niveles de actividad ya caían más de lo previsto”.

Volviendo a una lectura más de fondo, el economista puso el acento en las políticas y la ideología que generó la situación actual.

“Tengo la presunción de que esta es una nueva demostración de que las visiones de libre mercado vuelven a ser inapropiadas para resolver los problemas estructurales de la Argentina. Tienen una incapacidad sistémica. Existe un precepto en el neoliberalismo de que hay que endeudarse y no emitir moneda. Lo que ocurre es que la deuda también es emisión. Entonces aparecieron las Lebacs y se liberalizó todo para que supuestamente entren dólares. El nivel de inconsistencia es total. Nadie puede sorprenderse de que los capitales especulativos, que son los que vinieron, de pronto levanten campamento se vayan con sus ganancias”.


«No hay salida virtuosa de la inflación si no es de la mano de un plan de crecimiento. Lo venimos diciendo todo el tiempo».


Además del diagnóstico sobre el presente, Grinspun planteó un camino alternativo al programa del macrismo. El punto central, según él, es la recuperación de la política, con mayúsculas.

“La solución es buscar un acuerdo profundo, no para los mercados. Hay que revisar lo pactado con el Fondo, que ya lo tenés encima. Hace falta un plan de crecimiento para poder generar el consenso social necesario para poder negociar con el FMI desde otra posición. Hay que generar una salida de crecimiento a la situación. La sociedad no está dispuesta a ser esquilmada para que la plata se la lleven otros. Ahora se esgrimió el argumento de que la devaluación licuó en dólares las Lebacs, es cierto, pero se licúa todo lo demás también, especialmente los salarios y las jubilaciones”.

“Los acuerdos son la condición necesaria para manejar las expectativas-continuó el economista-. Se manejan bajando el conflicto social, con un plan de crecimiento que permita hacer crecer la manta para todos. Acá hay un fundamentalismo de que hay que bajar la inflación para desarrollarse. No es cierto. No es un requisito previo al desarrollo. No hay salida virtuosa de la inflación si no es de la mano de un plan de crecimiento. Lo venimos diciendo todo el tiempo”.

Para terminar, el académico cuestionó la concepción global de lo que él mismo había definido como “inconsistencias”, en los artículos que escribió para esta revista. “Cuando no existe una visión de Estado se administra para la coyuntura, para la crisis. Cuando hay dogmas se administra para los mercados que te terminan devorando. Ellos hacen el ajuste. El presidente le habla a los mercados más que al pueblo argentino”.


 

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2 respuestas a «La economía, sumergida en la crisis tan anunciada»

  1. Sobre que pilares , se basarìa el plan de crecimiento?
    Yo considero que es engañoso el sistema de aplicar $ 4,00 y $ 3,00 sobre las exportaciones. A mi modo de ver si esos montos no son ajustables, con la depreciaciòn del peso contra el dolar, pronto se licua. No he podido acceder a la normativa respectiva. Eso sì, estoy a favor de las retenciones, especialmente sobre la soja.

  2. En términos generales estoy de acuerdo con lo expresado en el artículo, no comparto lo de la situación favorable para el gobierno, pero creo que un plan de desarrollo sin equilibrio fiscal y dólar alto puede ser inviable Mis respetos

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